Las intensas lluvias registradas en las últimas semanas en el norte de la provincia de Salta derivaron en una situación crítica por inundaciones, con crecidas sostenidas de los ríos Pilcomayo y Bermejo, familias evacuadas, caminos cortados y localidades parcialmente aisladas. Las autoridades mantienen la alerta hídrica activa ante la posibilidad de nuevas precipitaciones.
Según los reportes oficiales y de organismos de emergencia, más de 300 familias resultaron afectadas en distintos puntos del norte salteño, principalmente en zonas ribereñas y comunidades rurales con alta vulnerabilidad estructural. Las áreas más comprometidas se concentran en Santa Victoria Este, Rivadavia Banda Norte y Banda Sur, Pichanal, Orán y parajes cercanos a la frontera con Bolivia y Paraguay.
Ríos en niveles elevados y caminos intransitables
La crecida del Pilcomayo, un fenómeno recurrente pero cada vez más intenso, volvió a generar desbordes que dejaron viviendas anegadas, animales perdidos y pobladores aislados. En paralelo, el río Bermejo mostró un comportamiento similar, afectando rutas provinciales y caminos vecinales clave para la asistencia sanitaria y el abastecimiento.
En este contexto, varias rutas permanecen cortadas o con tránsito restringido, lo que dificulta el ingreso de ayuda y complica la situación de las comunidades más alejadas. Equipos de Defensa Civil, fuerzas de seguridad y personal sanitario trabajan en el territorio con operativos de evacuación, entrega de alimentos, agua potable y atención médica.
Evacuaciones y asistencia de emergencia
Las evacuaciones se realizaron de manera preventiva en algunos sectores, mientras que en otros casos las familias permanecen en sus hogares, rodeadas de agua, a la espera de que desciendan los niveles de los ríos. El Gobierno provincial informó que se reforzó la asistencia humanitaria, aunque organizaciones sociales y referentes locales advierten sobre dificultades logísticas y demoras en zonas de difícil acceso.
Las tormentas también provocaron anegamientos urbanos, caída de árboles, cortes de energía y daños materiales, especialmente durante episodios de lluvias intensas acompañadas por fuertes ráfagas de viento.
Pronóstico y advertencia
El pronóstico meteorológico para los próximos días indica condiciones inestables, con probabilidad de nuevas lluvias y tormentas aisladas, lo que mantiene latente el riesgo de que la situación se agrave. Las autoridades recomiendan evitar circular por caminos rurales y zonas ribereñas, y seguir las indicaciones de los organismos oficiales.
Un problema que se repite
Más allá de la emergencia actual, las inundaciones vuelven a exponer una problemática estructural del norte salteño: la falta de obras de infraestructura hídrica sostenidas, la precariedad habitacional en zonas inundables y la ausencia de soluciones de fondo para comunidades que, año tras año, enfrentan el mismo escenario.
Mientras el agua avanza y retrocede, el impacto social permanece.

